El Sistema Súper Inductivo (SIS) de BTL es una tecnología avanzada y versátil en fisioterapia que utiliza un campo electromagnético focalizado de alta intensidad (con una potencia de hasta 3 Teslas y frecuencias de hasta 150 Hz) para tratar de manera directa y profunda el sistema neuromuscular.

A diferencia de la electroterapia o la magnetoterapia convencionales, que solo actúan a nivel muy superficial o con baja potencia, el SIS logra penetrar hasta 10 centímetros de profundidad, logrando la despolarización del tejido neuronal y provocando contracciones musculares controladas.

El tratamiento se enfoca principalmente en los siguientes pilares clínicos:

  • Alivio inmediato y duradero del dolor: Es altamente efectivo tanto para dolores agudos como crónicos (logrando hasta un 96% de reducción del dolor según los datos de la marca), aplicándose con éxito en patologías severas como las hernias discales o el dolor crónico de rodilla.
  • Movilización y desbloqueo articular: Al inducir contracciones repetitivas alrededor de la cápsula de la articulación, el dispositivo sustituye o complementa la movilización manual. Esto permite liberar bloqueos, aliviar la rigidez y restaurar el rango de movimiento.
  • Curación y remodelado óseo en fracturas: Se puede aplicar desde las fases más tempranas de una lesión. El campo electromagnético acelera la circulación sanguínea y optimiza el metabolismo de los tejidos, facilitando la formación del callo óseo y cartilaginoso.
  • Fortalecimiento muscular y prevención de atrofias: Actúa de forma selectiva sobre el tejido neuromuscular para generar contracciones profundas, siendo una herramienta clave para mantener la fuerza muscular a lo largo de las distintas etapas de una rehabilitación.
  • Manejo de la espasticidad: Gracias a su rango de altas frecuencias, es capaz de reducir de manera eficaz la tensión muscular y el aumento anormal del tono en pacientes con afecciones neurológicas, devolviéndoles libertad de movimiento.

¿Cómo es la experiencia para el paciente? Es un tratamiento cómodo, suave y completamente indoloro. Según la intensidad configurada, el paciente solo siente un leve hormigueo (en protocolos de dolor) o contracciones musculares (en protocolos de fortalecimiento o movilización).

Además, es una terapia sumamente higiénica y cómoda, ya que funciona a través de la ropa (no requiere contacto directo con la piel) y el aplicador se coloca en un brazo articulado que no exige que el terapeuta esté operando la máquina manualmente durante la sesión. Los resultados de alivio suelen percibirse desde la primera sesión, recomendándose habitualmente entre 5 y 10 sesiones para consolidar efectos a largo plazo.